¿Con qué la doblan?

Hace poco unos primos me hicieron acuerdo de cuando en el cine daban dos películas seguidas en la misma sala, por lo que siempre la segunda opción era un “golazo” de primera categoría. De ahí que la única razón por la que te quedabas viendo la segunda película era para alargar el panorama con los amigos. Cómo olvidar la ida al cine (Maya o Inca ¿coincidencia de nombres? en el caso de mi ciudad), en donde había solo una gran sala que proyectaba durante casi todo el mes la misma película taquillera junto a la menos esperada que programaban si o si a manera de “combo”. “Con que la doblan” entonces era una especie de muletilla propia de la ida al cine. Luego en los 80 aparecieron las multi salas, y entonces podíamos ver un par de películas más en un mismo cine sin esperar meses para que las renovaran. Hasta ahí la ida al cine era bastante estándar: una entrada, que se sumaba a una cola y un canguil (sin olvidar los “donuts del Policine”) y salas repletas permanentemente. En Chile por ejemp...