La venganza de los pokemones

Lo que comenzó como una moda, se ha convertido en uno de los movimientos juveniles más representativos de Sudamérica. Su apariencia es solo un guiño para esta “tribu” marcada por el consumo y la tecnología, que ya amenaza con expandirse hacia otros países. Es un domingo en la tarde, detrás del Museo de Bellas Artes en Santiago, en plena avenida central de la ciudad, una turba de adolescentes permanece recostada en el pasto arrimados unos con otros, como si el ruido de los autos, el pasar de la gente o la mirada atenta de los guarda parques, no significaran nada. Ahí están ellos, con sus pelos alisados de color negro profundo, botas de cuero gigantes e imponentes, negras también, y sus ropas que limitan entre lo andrógino y lo punk, parecen inspirarse en las películas de “manga” japonesas. La música de fondo es un reggaeton movido y sexuado y que pone a mover los cuerpos de los cientos de adolescentes, es momento entonces de intercambiarse, de saltar entre uno y otro, de tener encuentr...